
No hubo fraude en las elecciones legislativas, parece. A pesar de que Jorge “se rompió el forro” Macri, estuvo toda la tarde del domingo diciendo que si perdían era por fraude. Práctica antidemocrática propia de las ratas del campo, el cerdo de De Angeli y los asesinos de Gualeguaychú. Pero sí, hubo, hay y habrá fraude. El fraude recién comienza. El fraude será la banca vacía del sospechado de narco Francisco “cara de muñeco” De Narváez y de Gabriela “sin rampas” Michetti. Y su ausencia de ideas para seguir llenando de vacío la política.
El verdadero fraude recién comienza. Es un fraude político, intelectual, ético y moral.
Si algo da bronca de esta elección, es que quienes tuvieron las conductas más antidemocráticas y antisociales, festejan en su inmensa miserabilidad.