
Mientras se disipa otra cortina de humo de los piqueteros asesinos de Gualeguaychú, podemos casi afirmar que si el artista japonés Takashi Murakami hubiera hecho esta escultura en la Argentina de hoy, en vez de "Lonesome cowboy" (Mi vaquero solitario), la hubiera llamado: "El problema de la lechería".
El problema es que un puñado de gorilas decide un día, como puede hacerlo, regalar 4000 litros de leche para limpiar un poco su imagen de terribles garcas, cuando en realidad, por lo que pelean tanto es para que la leche valga el doble o el triple. En fin, el verdadero problema es que haya tantas personas que estén tan humilladas como para ponerse detrás de un camión a esperar que un empleado, de estos terribles garcas, le alcance un litro de leche de dudosa procedencia. No cualquiera hace eso, pero parece que varios miles de argentinos aún hoy tienen que hacerlo. Es más, otro problema es que seguramente ninguna de esas personas está leyendo este post. Y los terribles garcas se aprovechan de toda la situación
Ése es el verdadero problema de la lechería. Lo demás son boludeces de gorila...
El problema es que un puñado de gorilas decide un día, como puede hacerlo, regalar 4000 litros de leche para limpiar un poco su imagen de terribles garcas, cuando en realidad, por lo que pelean tanto es para que la leche valga el doble o el triple. En fin, el verdadero problema es que haya tantas personas que estén tan humilladas como para ponerse detrás de un camión a esperar que un empleado, de estos terribles garcas, le alcance un litro de leche de dudosa procedencia. No cualquiera hace eso, pero parece que varios miles de argentinos aún hoy tienen que hacerlo. Es más, otro problema es que seguramente ninguna de esas personas está leyendo este post. Y los terribles garcas se aprovechan de toda la situación
Ése es el verdadero problema de la lechería. Lo demás son boludeces de gorila...